A veces
cuánto cuesta cortar
ese cordón umbilical
que se enrosca como anaconda,
estrangulando
el momento por nacer,
( ese pequeñísimo fragmento de vida
que se roba a la muerte.)
Sin duda,
la blancura de estas páginas
recuerdan cada detalle,
sobre ellas copio
lo que me dicta tu silencio.
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