Hace bastantes años
cerrar los ojos

era un tiempo perdido,

ahora los cierro
para vivirlo.


Sin duda,

la blancura de estas páginas
recuerdan cada detalle,

sobre ellas copio
lo que me dicta tu silencio.

martes, 26 de agosto de 2008

DESTRUCCIÓN ( a Mara )

Como livianos ruiseñores
mis dedos deshojan
la abierta rosa,
a la deriva de mis deseos,

acerco mi lengua
al claro manantial
de tu íntima música,

suavemente meces
mi leonina ternura
entre la vía láctea
de tus muslos,

como un racimo de frutas
caí de rodillas
en tu lecho fratricida,
donde la luna ondea
en mis sienes desatadas
y se estremece ...
el oxígeno de mis pulmones
ante ese mar bravío
donde un enarbolado bajel
de cruel lascivia penetra
en el resplandor de un gemido,
desgarrando el hambre ...

Yo te destruyo,
sangre amada.

miércoles, 6 de agosto de 2008

TESTIMONIO

Llegué en brazos del viento del norte,

-- hasta aquí --,

haciéndome hombre
entre un frágil polvo de sueños,

juventud con el pecho erguido al viento
debatiéndose en un esbozo de libertad
con sus dudas y contradicciones de contrabando
a orillas del mar cantábrico,

siempre al lado de esta hermosa ciudad
que me enseño a respirar,

allí, donde se desvanece
el elogio al horizonte.


Llegue hasta aquí
con un enorme haber
de negras sumas,

unos cuantos guijarros en los bolsillos,
suaves manos para acariciar una piel
y envolver aterciopelados sueños
que fácilmente se disiparon
entre brumas de fríos labios


y mis expectativas
lloraron toda la noche,

prisionero ...
de una llama declarada inocente.


Unos cuantos años de vendimiar oleajes
sobre el ombligo del mar
bogando en los fondeaderos del amor,
a veces, torturadas aguas del corazón.

Recorrí las entrañas de la soledad
buscando un testimonio esperanzador
ante el peso humano del dolor ...

pero sólo,
mis plegarias vieron luz
cuando acariciaron los cabellos del amanecer.


Sentí los apretados muslos del silencio
encerrarme en mil mundos
que tan frágilmente se desvanecieron
cuando en esta ingrata y áspera tierra
me despertó
un profundo arañazo en la piel.


Pasaron los años tatuados
sobre el horizonte mordido del sueño,
con la edad emigrante en la mirada
el vigor del sol en la sangre
y arena entre los dedos de los pies.

Cancelé mis deudas
en el mar abierto del olvido
donde mi destino había sido escrito
a fuego ...
con mis iniciales.

Llegué, hasta aquí,
sosteniendo el mar infinito de mis ojos,

esculpido en sal
sobre unas inquietas huellas en la arena,


que se borraran.

EN EL PUB "SAVOY" a Mara

Fue ese instante de miradas
que golpeó las entrañas del cielo,

buscaron esa ocasión única ...

de subirse a hurtadillas
en el bajel del tiempo


y en ese resplandor de remos
sentimos el erecto mar de nuestros corazones,
galoparnos.


Detrás de tus párpados
estallaban retamas de luz,

como deslumbraba el resplandor
de ese fuego interior

en los ojos ...
de un recién nacido amor.

MAR EN CALMA LUNAR

El mar asoma su piel de luna
desnudando sus hermosos pechos
sobre una orquesta de manos silenciosas,

adormeciendo violines
en esos instantes místicos
de sedas
penetrando en los nidos del alma.


Un mar a punto de dar a luz
vertiendo en el regazo lunar
embriagadores y profundos ensueños
sobre un espejo de lirios destellando
radiantes cabellos de luz ...

en el nacimiento
de dos ojos al mundo.