Hace bastantes años
cerrar los ojos

era un tiempo perdido,

ahora los cierro
para vivirlo.



Sin duda,

la blancura de estas páginas
recuerdan cada detalle,

sobre ellas copio
lo que me dicta tu silencio.

martes, 12 de mayo de 2009

VUELVE OTRA VEZ



Vuelve el terco despertar del sinsentido
a llenarse las manos
de arrugas pensativas,

vaciarse los ojos
de anochecida lepra.


Vuelve otra vez
esta sed nocturna
a levantar la copa
donde recoger
el encendido oleaje de los mares,


el rumor de unos versos
que recorren desesperadamente
desgastadas venas.


Vuelve otra vez
esta encrucijada de cenizas
a adormecer
encendidos espejismos en la piel.


Vuelve otra vez ...

esta siega de silencio
hundida en mi carne,

habitando mis días.



( Tal vez,
habrá un instante,

en que un bondadoso pañuelo
recoja mis horas de lluvia.)

EL RITMO DEL TIEMPO


En el aroma que deja toda ausencia
las imágenes se adueñan del ambiente
regresan
de los rincones más áridos de la memoria,

se adormilan en los ojos de la noche
los pringan de nostalgia,


( las frases no dichas
adquieren la importancia
que no deben )


lloran los abrazos nunca pronunciados
el eco de palabras posibles ...

y aunque tímidos destellos
te recorran

inútil será siempre.


El tiempo pasa
aunque quieras detenerlo


su ritmo
habrá huido para siempre.

lunes, 27 de abril de 2009

ERRANCIA

Me arrancaron de raíz
sobre la faz de la tierra,

( hace ya mucho tiempo ),

quien tuvo vocación de niño
y soñó ser pájaro

le pisaron salvajemente las alas
o quedaron suspendidas en frágiles tiempos
de horizontes cortados a navaja.

He rodado por el mundo
más qué ningún guijarro
para olvidar el sorbo de alacranes
que envenenaron el néctar de mis sueños.

Difícilmente puedo rescatar mi nombre

asfixiar la mentira
de este humo dañino
que trafica con mi sangre,

donde un grito huérfano

crece,

al fondo.

AHORA

Ahora
desde la orilla de mis pérdidas
intento sortear sin reproches
mis propios cincuenta irreparables,

reconozco toda una vida de desconciertos
bastantes despropósitos,
toda una colección de ayeres
suspendidos en las colas
que se forman en los confesionarios,

y ahora ...

esa brisa helada
destempla mis dientes

cuando veo la vida pasar
como pasa la corriente
cuando agarras un cable pelado.


( Quizá no debiera sorprenderme,
mí olvido


es casi un hábito.)

LA SOMBRA DE LA MEMORIA

La presencia de esa lágrima desllorada
disfrazando neciamente una verdad de tantas
aferrándose a ese estribillo de momentos
que están de más


que contaminan desde dentro
el lento balanceo de un pétalo.

Podemos distraernos con el humo de la visión,
con la corteza de las palabras
urdir un tejido inexistente,

nada cambiará ...

el recuerdo
aprende que la espera
no es más

que sombra acurrucada en la memoria.

domingo, 21 de diciembre de 2008

GUERRA INTERNA

Mi alma es critica
y vive en constante pie de guerra
alentada por una incredulidad manifiesta,

azotada sin descanso
por un viento rabioso
nacido de este árido desarraigo
lleno de colgaduras y sombras.

Un delgado hilo de tinta fluye
entre la espesura del follaje
crecido a mis márgenes
sobre un tapiz desenvuelto
donde pagar el resto del peaje impuesto
y esperar

el diferido termino de mis días

en que los recuerdos me abandonen
y no lastimen cruelmente mis sentidos

con ese impertinente e infatigable

ritmo de olas ...

de lobos aullantes en la noche
que cubren su silencioso desierto.



Pero ella es ...
blanca luz lunar,

reposaré eternamente
bajo el hechizo de sus párpados
y sus manos calmaran
el bravío mar de mis dolores

y no lamentaré más imposibles ...

me basta su cuerpo
para albergar todas mis noches.

MAR ONÍRICO (al mar cantábrico)

Quizá sea ese mar
agitando un pañuelo
de estremecidas algas
alargadas,

recogiendo frescos cestos de luces
entre el blanco y espumoso oleaje.


Quizá sea ese mar en enaguas
que despunta con el alba
desenredando ondeantes cabellos
tras las nubes

lanzando ondas tras los sueños
de humedades
que resplandecen en los sentidos

henchidos de velas y salitre.


Quizá sea ese mar ...

Su silencio extendido
sobre el horizonte de la mirada

sosteniendo el lento vuelo
de las gaviotas
entre los pies desnudos del amanecer